Millones de personas visitan Versalles cada año. Un sábado de verano, la Galería de los Espejos – la gran puesta en escena de Luis XIV – puede parecerse más a un andén en hora punta que a una galería real.
No tiene por qué ser así.
Una visita privada a Versalles le ofrece lo que una visita en grupo no puede: el momento adecuado, un recorrido pensado y un guía que se ocupa solo de usted.
Cómo ir de París a Versalles
El palacio está a unos 40 minutos del centro de París. Lo más sencillo es tomar la línea C del RER hasta la estación Versailles Château Rive Gauche y caminar unos diez minutos hasta el palacio.
En nuestras visitas, el punto de encuentro está en Versalles, en la Place d'Armes, junto a la estatua ecuestre de Luis XIV. Su guía le esperará allí con un cartel de Route33.
El tren funciona perfectamente. La diferencia empieza en la entrada.
Por qué una visita privada lo cambia todo
Entrada con horario, sin cola para la taquilla
En temporada alta, la cola de la taquilla puede superar la hora. Con una visita guiada, las entradas con horario ya están reservadas. El control de seguridad es obligatorio para todos, pero no pasará horas esperando para comprar una entrada.
Un recorrido a su medida
Casi todos los visitantes siguen el mismo camino: aposentos del Rey, Galería de los Espejos, aposentos de la Reina y salida. Un guía privado adapta el recorrido a sus intereses: por ejemplo, la Capilla Real, uno de los interiores barrocos más bellos de Francia, que muchos grupos pasan de largo.
La Galería de los Espejos, con su historia
La Galería de los Espejos mide 73 metros y está revestida de 357 espejos, pensados para reflejar la luz de los jardines y la grandeza del Rey Sol.
Lo que pocos visitantes saben es que esta sala fue el escenario de dos momentos decisivos de la historia europea: la proclamación del Imperio alemán en 1871 y la firma del Tratado de Versalles en 1919. Una historia que se cuenta en treinta segundos y no se olvida nunca.
Un guía privado se la cuenta. Una multitud de cuarenta desconocidos, no.
Los jardines y el Trianon
El palacio es solo la mitad de Versalles. La finca ocupa unas 800 hectáreas: los jardines diseñados por André Le Nôtre, el Gran Trianon, el Pequeño Trianon y la Aldea de la Reina, el pueblecito campestre que María Antonieta se hizo construir al fondo del parque.
Muchas visitas en grupo se saltan el Trianon. Con más tiempo podrá pasear por los jardines – algunos días, de primavera a otoño, con las fuentes en funcionamiento (con suplemento) – y descubrir el mundo al que Luis XIV y después María Antonieta se retiraban, lejos de la etiqueta de la corte.
¿Cuánto dura una visita privada?
Una visita centrada en el palacio, con la Galería de los Espejos y los aposentos reales, dura de dos a tres horas. Si quiere ver también los jardines y el Trianon, reserve el día entero. El trayecto desde París se suma en ambos casos.
Qué llevar
Calzado cómodo: dentro del palacio se camina mucho sobre mármol y parqué. Agua, sobre todo en verano. Una chaqueta ligera fuera de temporada.
Se pueden hacer fotos sin flash; los trípodes y los palos de selfi no están permitidos. Las maletas y bolsos grandes no se admiten en el palacio.
Preguntas frecuentes
¿Versalles abre todos los días?
El palacio cierra los lunes. Los jardines lucen más de primavera a otoño; en invierno hay mucha menos gente.
¿Qué incluye una visita privada?
Las entradas con horario reservadas, un guía oficial (guide-conférencier) durante toda la visita y un recorrido adaptado a usted. La comida y el transporte desde París no están incluidos.
¿Es adecuada para niños?
Sí. Luis XIV, la Revolución, los enormes jardines: son historias que funcionan muy bien con niños, y el ritmo se adapta a su familia.
¿Hay visitas en español?
Sí, bajo petición y según la disponibilidad de un guía de habla hispana. Envíenos su solicitud con la fecha y el número de personas y recibirá un presupuesto personalizado por correo.