El martes 22 de agosto de 1911, el pintor Louis Béroud entró en el Salón Carré del Louvre para trabajar.
Algo no cuadraba. En la pared donde el día anterior colgaba la Mona Lisa solo quedaban cuatro ganchos.
Al principio nadie pensó en un robo: los cuadros se descolgaban a menudo para fotografiarlos. Solo cuando el fotógrafo del museo confirmó que él no lo tenía, se dio la alarma.
Para entonces, la obra maestra de Leonardo da Vinci llevaba más de un día desaparecida.
Cómo se produjo el robo
El ladrón se llamaba Vincenzo Peruggia, un artesano italiano que había trabajado en el Louvre… precisamente instalando vitrinas de protección para los cuadros.
El lunes 21 de agosto, día de cierre al público, descolgó el cuadro, lo llevó a una escalera, le quitó el marco, escondió la tabla bajo su blusón de trabajo y salió del museo.
Nadie le detuvo.
Dos años en un piso de París
Francia quedó conmocionada. El Louvre cerró una semana entera. La policía investigó en todas direcciones: el poeta Guillaume Apollinaire pasó varios días en prisión y Pablo Picasso fue interrogado. Ninguno de los dos tenía nada que ver.
Durante más de dos años, la Mona Lisa permaneció escondida en el pequeño piso parisino de Peruggia.
En diciembre de 1913 intentó vendérsela a un marchante de Florencia. El marchante avisó al director de los Uffizi y a la policía. El cuadro se recuperó intacto.
El robo que creó un icono
Antes de 1911, la Mona Lisa era una obra maestra respetada, pero una más entre muchas del Louvre.
El robo lo cambió todo. Los periódicos de todo el mundo publicaron su rostro una y otra vez. La gente acudía al Louvre solo para mirar el hueco vacío en la pared.
Antes de volver a París se expuso en Florencia, Roma y Milán, y en todas partes acudieron multitudes. Cuando volvió a colgar en el Louvre, a principios de 1914, la Mona Lisa era por primera vez verdaderamente famosa en todo el mundo.
Peruggia no pretendía crear el cuadro más famoso del mundo. Pero lo hizo.
Qué fue de Peruggia
Un tribunal italiano lo condenó a algo más de un año de prisión, pena reducida después a unos meses. Afirmó que quería "devolver" el cuadro a Italia. Murió en 1925, prácticamente olvidado.
La Mona Lisa hoy
Hoy cuelga en la Sala de los Estados (Salle des États), tras un cristal blindado y rodeada de teléfonos móviles. Cuando esté delante de ella – más pequeña de lo que esperaba –, recuerde que este cuadro pasó más de dos años escondido en el piso de un artesano.
Quien visita el Louvre con un guía no solo ve la Mona Lisa: entiende por qué todos los demás también están allí. Organizamos visitas al Louvre en español bajo petición.